viernes, 10 de febrero de 2012

El Maestro

Se sentaron, una vez mas, en el circulo en que solían sentarse, acudieron al silencio como tantas otras veces.
Respiraron profundo, se acomodaron luego de una larga meditación y se abrieron para escucharse los unos a los otros. Los pájaros se oían a a través de las ventanas semi abiertas y el viento cantaba el atardecer y sus caras se sentian frescas y relajadas, eran almas nuevas en tierras desconocidas.
Uno de ellos comenzó a hablar y el silencio alumbro la habitación, el maestro asomo su respuesta entre amor y ternura. comprensión y paz colmaban el ambiente.
Luego de la cena el dia acabo cuando los grillos cantaron y durmiendo descansaron sus reflexiones para continuar, al dia siguiente, el proximo tramo del camino juntos.

1 comentario:

  1. Que hermoso maria josé !1 me llevó de nuevo a esos días!! gracias, epsero estes muy bien beso!!Martín

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